martes, 26 de mayo de 2009

A mi no me dejan escribir en las paredes. ¿Y a ellos?


Las paredes de la Alhambra, esconden bellísimos poemas que, con el tiempo y el trabajo minucioso de los historiadores, van saliendo a la luz para placer de todos los que la visitamos.
Sólo Dios es vencedor es la frase que mandó a esculpir miles de veces el fundador de la dinastía nazarí Zawi ben Ziri, pero además, los muros están llenos de decoración con hermosos poemas realizados por tres poetas de la corte de Granada.

Las letras escritas en árabe se repiten a lo largo del interior de los palacios, de las fuentes y de las puertas y, junto a los mosaicos y la delicada yesería, crean un espectáculo visual impresionante
Éste es un ejemplo, de lo que se escribía sobre las paredes de la Alhambra.


El pórtico es tan bello, que el palacio
con la celeste bóveda compite.
Con tan bello tisú lo aderezaste,
que olvido pones del telar del Yemen.
¡Cuántos arcos se elevan en su cima,
sobre las columnas por la luz ornadas,
como esferas celestes que voltean
sobre el pilar luciente de la aurora!
Las columnas en todo son tan bellas,
que en lenguas, corredora, anda su fama:
lanza el mármol su clara luz, que invade
la negra esquina que tiznó la sombra;
irisan sus reflejos, y dirías
son, a pesar de su tamaño, perlas.”


Piensa un poco, ¿por qué crees que escribirían en las paredes? ¿Tiene algún motivo en especial?

Piénsalo durante un momento y compártelo con tus compañeros. ¡Verás que de cosas se aprenden!

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